Agustín Clark combina su rol dentro de Key Producciones, siendo uno de los socios y también como DJ residente.
Crédito de la foto: Rama Gago
Key Producciones es la productora de eventos y festivales de música electrónica más importante de Uruguay. Fundada en 2006, la empresa ha desempeñado un papel fundamental en la profesionalización de la escena local, destacándose por organizar festivales masivos que combinan a reconocidos DJs internacionales con grandes puestas en escena, tecnología de punta, sonido avanzado y experiencias sensoriales inmersivas en ciudades clave como Montevideo y Punta del Este.
En su rol como DJ, Agustín se ha presentado en festivales y eventos como Music On, Lollapalooza, No Art, Wavy, Frequenz, The Klan, Superclub y Yugen, además de clubes como Input, Club Vibe, Teatro C, The Bow, Mute y The Loft. También ha compartido cabina con artistas tales como Enzo Siragusa, Shonky, Chris Stussy, tINI, Rossi., Giammarco Orsini, The Ghost, Traumer y Sidney Charles.
En esta conversación, Clark recorre la historia de Key Producciones, la evolución de la escena electrónica uruguaya, la expansión de la compañía más allá de los eventos, su propio camino como DJ y los planes de la empresa para los años que vienen.
EGE: Hola Agustín, bienvenido a EGE y felicitaciones por los 20 años de Key Producciones. ¿Podrías hablarnos de cómo surgió la idea de crear la empresa y qué los motivó a hacerlo?
Agustín Clark: Muchas gracias por la invitación y el espacio.
Key fue fundada en 2006 por Juan Pablo Beduchaud, en un momento en el que la escena electrónica en Uruguay todavía no estaba consolidada ni estructurada como industria. No existía un circuito estable y el sector tenía muy poca profesionalización, por lo que fue una apuesta bastante pionera. Todo empezó de forma pequeña y de nicho, impulsado principalmente por la convicción y la pasión por la música.
Santiago Pérez se sumó al proyecto en 2015, y mi hermano Nicolás y yo en 2016. Nosotros ya veníamos vinculados a la producción de eventos y activaciones de marcas, y sentíamos que había una oportunidad muy grande de llevar Key a otro nivel, profesionalizar cada vez más todas sus áreas y empezar a pensar el proyecto como algo que podía escalar mucho más allá de eventos puntuales.
Lo que más nos motivó fue justamente eso, ver el potencial que tenía la escena local y sentir que podíamos construir algo a largo plazo. Desde entonces fuimos creciendo paso a paso, siempre muy enfocados en mejorar la experiencia, cuidar la identidad de Key y aportar al desarrollo de la música electrónica en Uruguay.
EGE: Para los que no conocen Key, ¿podrías mencionar algunos de los eventos más icónicos que hayan producido?
Agustín Clark: A lo largo de estos 20 años tuvimos la suerte de producir muchos eventos que marcaron distintas etapas de Key. Cocoon fue uno de los más importantes para nosotros, porque fue una de las primeras grandes marcas internacionales con las que construimos una relación a largo plazo y nos permitió empezar a posicionar al país dentro de un circuito más global.
Después llegaron proyectos como Resistance, elrow, Music On y, más recientemente, No Art, cada uno con identidades y formatos muy distintos. También hubo shows puntuales que fueron especialmente importantes, como Solomun en Punta del Este, por la escala que alcanzó y por lo que significó para el crecimiento de la escena local.
Creo que lo más valioso es que cada uno de esos eventos representó un momento diferente en la evolución de Key. Pasamos de producir propuestas muy de nicho a trabajar con algunas de las marcas y artistas más importantes de la música electrónica internacional.

EGE: Durante los últimos años ha habido un desarrollo importante en Uruguay. Según tu opinión, ¿cómo ha evolucionado la escena desde los primeros días de Key hasta la actualidad?
Agustín Clark: Creo que los últimos 10 años, desde que yo formo parte de Key, fueron los años en los que la evolución fue más rápida y donde los cambios se pueden ver más claramente. También siento que la evolución de la tecnología, internet y las redes hizo que todo eso fuera todavía más evidente. La producción mejoró muchísimo y también la calidad con la que se registran los shows. Entonces, cuando hoy vemos una foto o un video actual y lo comparamos con algo de hace 10 o 15 años, la diferencia es abismal.
Cuando yo empecé en Key, cada fecha internacional importante se vivía casi como algo excepcional. Contratar a uno de los grandes headliners parecía un sueño lejano. También había menos propuestas, menos venues y menos gente trabajando profesionalmente alrededor de la escena.
Hoy la realidad es otra. Hay actividad durante todo el año, muchísimas propuestas, distintos promotores, venues, artistas locales, sellos y públicos que siguen sonidos muy diferentes.
La globalización también hizo que el público evolucionara muchísimo. Hoy está mucho más informado y es más exigente. La gente sabe lo que le gusta, conoce artistas, sellos y fiestas de todo el mundo. Entonces ya no alcanza solamente con traer un buen nombre. Importan mucho el lugar, el sonido, la producción, el lineup completo y la experiencia que estás proponiendo.
Uruguay sigue siendo un país chico y eso obviamente marca un límite, pero si comparo la escena de hoy con la de hace 20 años, el cambio es enorme. Lo que antes era bastante de nicho hoy tiene una cultura propia mucho más fuerte y consolidada. Además, contamos con Punta del Este, que durante la temporada de verano se transforma en uno de los puntos más importantes de Sudamérica para la música electrónica. Durante 10 o 12 días se concentra una cantidad enorme de eventos, con la participación de algunos de los headliners y marcas más importantes del mundo.
EGE: ¿Hay alguna decisión que hayan tomado que en su momento haya parecido demasiado ambiciosa o arriesgada y que hoy sientas que fue un punto de inflexión?
Agustín Clark: Creo que uno de los puntos de inflexión más claros fue cuando decidimos comprar nuestra propia carpa TFS, hace unos cuatro años. Para nosotros fue una inversión muy grande y en ese momento también bastante arriesgada, porque implicaba asumir una estructura que iba mucho más allá de producir eventos puntuales. Aparecieron nuevas responsabilidades de logística, mantenimiento, armado, almacenamiento y operación durante todo el año.
Hasta ese momento dependíamos mucho más de la infraestructura disponible en cada venue que elegíamos para producir. Con la carpa empezamos a tener la posibilidad de construir nuestros propios espacios, controlar mucho mejor la experiencia e invertir más en producción técnica.
En paralelo, también fuimos apostando cada vez más fuerte por Punta del Este. Dejamos de verla solamente como una plaza donde hacer algunas fechas en verano y empezamos a pensarla como una temporada en sí misma, ampliando además nuestra propuesta hacia otros géneros como rock, reggaetón, cumbia e indie.
Mirándolo hoy, creo que esas dos decisiones estuvieron muy conectadas. Invertir en infraestructura propia y apostar fuerte por Punta del Este nos permitió crecer en escala, tener mucho más control sobre lo que queríamos ofrecer y empezar a hacer proyectos que algunos años antes parecían muy difíciles para un mercado como el nuestro.
“Hoy estoy muy feliz con todo lo que crecí como DJ, pero además siento que todo el conocimiento musical que fui adquiriendo terminó convirtiéndose en una herramienta muy importante para mi rol dentro de Key”
EGE: Uruguay tiene un mercado relativamente pequeño, pero ha logrado construir una escena electrónica con artistas internacionales de primer nivel. ¿Qué tiene el país que lo hace llamativo para los artistas internacionales?
Agustín Clark: A lo largo de los años fuimos construyendo relaciones muy sólidas con artistas, agencias, managers y marcas internacionales. Muchos ya conocen nuestra trayectoria, saben cómo trabajamos y el nivel de producción que pueden esperar cuando vienen a Key.
Creo que una de las cosas que hacen atractivo al país es la experiencia completa. Somos muy cuidadosos con la hospitalidad y con todo lo que pasa alrededor del show, desde que el artista llega hasta que se va. Intentamos que se sientan cómodos, bien atendidos y que la relación no sea solamente laboral. Con los años eso genera confianza y hace que muchos quieran volver.
También tenemos un público muy especial. Es un público con mucha energía, muy respetuoso y conocedor, eso es algo que los artistas valoran mucho después de tocar acá.
Además, Uruguay logró consolidarse como una plaza estratégica dentro del circuito regional y, con los años, se convirtió en una parada habitual para muchos artistas que giran por Sudamérica.
EGE: Key ya no es solamente una productora: también ha construido espacios, marcas y experiencias. ¿En qué momento entendieron que el verdadero valor estaba en construir un ecosistema alrededor de la música y no solamente en traer grandes DJs?
Agustín Clark: Sinceramente, lo que marcó un antes y un después fue la pandemia. Hasta ese momento estábamos en el loop de cerrar un show tras otro, prácticamente sin respiro. Si hay algo positivo que podemos rescatar de lo ocurrido en 2020, es que nos obligó a detenernos, pensar, entender hacia dónde queríamos ir y empezar a desarrollar nuevos proyectos.
Fue también cuando entendimos que Key podía ser mucho más que producir eventos y traer grandes artistas. Había valor en construir proyectos propios que permanecieran en el tiempo y que, además, pudieran potenciarse entre sí.
De ahí nacieron el sello discográfico, la agencia de booking y los proyectos de los venues que manejamos hoy. Cuando finalmente todo volvió a la normalidad, ya teníamos gran parte de esa estructura encaminada y estábamos preparados para llevar adelante todos esos proyectos en paralelo.
EGE: Por tu lado, también eres DJ, ¿qué sientes que busca hoy el público que hace cinco o diez años no buscaba? ¿Cambió la forma en que la gente vive una noche de música electrónica?
Agustín Clark: La principal diferencia que noto es la masificación. La música electrónica se hizo muchísimo más popular y eso generó que hoy mucha más gente asista a este tipo de eventos.
Naturalmente, eso hace que convivan públicos con motivaciones diferentes. Hay gente que viene principalmente por la música y por la pista, y otra que quizás se acerca más por el componente social o porque la electrónica se convirtió en algo mucho más mainstream.
Por eso creo que quienes llevamos muchos años dentro de la escena tenemos también la responsabilidad de transmitirles ciertos códigos y valores a las nuevas generaciones y al público que recién está llegando. Si hay algo que históricamente hizo especial a la cultura electrónica, es justamente el respeto, la libertad, la convivencia y la conexión que se generan en una pista de baile. Para mí es muy importante que, aunque la escena siga creciendo y masificándose, esos valores no se pierdan.
EGE: ¿Cómo cambió tu manera de escuchar y vivir la música después de asumir ese rol empresarial en vez de solo como DJ?
Agustín Clark: En mi caso fue al revés. Yo empecé siendo productor de eventos y nunca me imaginé que iba a ser DJ.
Cuando entré a Key, empecé a sentir curiosidad por entender algunas cuestiones básicas que consideraba importantes para mi rol. Cómo funcionaban las bandejas, el mixer, cómo se conectaba una cabina y ese tipo de cosas. Seba, un amigo que daba clases de DJ, me invitó a aprender un poco y la realidad es que agarré todo bastante rápido y me enganché al 100%.
Me armé una cabina en casa y durante años toqué prácticamente todos los días, sin ningún objetivo concreto y mucho menos pensando en convertirme en DJ profesional. Simplemente me gustaba hacerlo. Después, una cosa fue llevando a la otra; empezaron a aparecer pequeñas oportunidades, el proyecto fue creciendo y yo no hice mucho más que disfrutar del proceso y dejarme llevar.
Hoy estoy muy feliz con todo lo que crecí como DJ, pero además siento que todo el conocimiento musical que fui adquiriendo terminó convirtiéndose en una herramienta muy importante para mi rol dentro de Key. Me ayuda mucho a la hora de armar lineups con coherencia, detectar artistas con potencial antes de que exploten y entender qué sonidos y géneros están funcionando en cada momento.
“El desafío es seguir creciendo sin perder esa esencia, la cercanía, el cuidado por los detalles y las ganas de seguir sorprendiendo”
EGE: Después de 20 años de Key, ¿qué cosas sientes que la empresa no debería perder nunca, incluso si sigue creciendo y expandiéndose hacia otros mercados?
Agustín Clark: La principal es la cercanía con la gente y seguir siendo una marca humanizada. Siempre hemos sido una empresa donde estamos muy metidos en los detalles, en el trato con los artistas, con los equipos y también con el público. Es clave que eso se mantenga incluso si la estructura se vuelve más grande.
También creo que es importante no perder la sensibilidad para hacer cosas que realmente nos entusiasmen. Obviamente hoy tomamos decisiones con mucha más información y responsabilidad que hace algunos años, pero no me gustaría que Key se convirtiera en una empresa que solamente mira números o repite fórmulas que sabemos que funcionan.
Parte de nuestro crecimiento vino justamente de animarnos a probar, equivocarnos, cambiar y buscar cosas nuevas. También de apostar por la cultura y tratar de aportar algo al público, acercando nuevos sonidos, propuestas y formas de vivir la música electrónica.
Para mí, el desafío es seguir creciendo sin perder esa esencia, la cercanía, el cuidado por los detalles y las ganas de seguir sorprendiendo.
EGE: Por último, ¿qué planes y fechas confirmadas tienen para el futuro cercano, es decir, 2026 y 2027?
Agustín Clark: Ahora nos queda el último tramo de nuestra temporada de invierno y primavera, que se extiende hasta noviembre de 2026, en Montevideo y Canelones, con varios hitos importantes. En septiembre recibimos a Kevin de Vries, en octubre festejamos los 20 años de Key con un evento especial de dos pistas y 20 artistas nacionales, además de recibir a Maceo Plex, y cerramos la temporada con PAWSA, un artista que veníamos intentando traer desde hace muchos años y que finalmente vamos a poder recibir. Estamos muy felices de que se haya dado.
En paralelo, estamos en pleno anuncio de nuestra temporada de verano en Open Park, de diciembre de 2026 a febrero de 2027, donde vamos a redoblar la apuesta con ocho eventos, headliners de primer nivel y marcas internacionales como Music On y No Art. Hace tiempo que tenemos como objetivo extender la temporada de Punta del Este, que históricamente estuvo muy concentrada en una semana alrededor de Año Nuevo, y llevarla progresivamente a un mes completo de actividad.
Uno de nuestros grandes desafíos para los próximos años es seguir consolidando Punta del Este como un destino de música y entretenimiento durante todo el verano, generando motivos para que el público viaje y se quede por más tiempo, y no solamente durante los días tradicionales de mayor movimiento.
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